Rendimiento UVC
La combinación de 80 W por lámpara y la irradiancia de 210 μW/cm² garantiza un alto poder germicida. Esta potencia es ideal para habitaciones medianas, cabinas y salas de tratamiento, reduciendo la carga microbiológica en cada ciclo y mejorando la calidad del aire y de las superficies.
Seguridad en todo momento
El control automático de presencia es un plus diferencial. Si alguien accede al espacio durante el ciclo, el sistema se apaga al instante, evitando la exposición a UVC. Un uso responsable, junto con la señalización adecuada, convierte este purificador en una herramienta segura para el día a día.
Instalación flexible y mantenimiento
El montaje en esquina permite instalarlo en vertical u horizontal, aprovechando al máximo la sala. El balasto electrónico optimiza el rendimiento y alarga la vida útil de las lámparas hasta 9.000 horas. El mantenimiento se reduce principalmente al cambio de lámparas cuando corresponda, sin consumibles ni recargas.
Ahorro y sostenibilidad
Funciona sin químicos, no deja residuos y evita olores o tiempos de ventilación largos. Esto se traduce en menos costes operativos, menos paradas y un entorno de trabajo más saludable. Además, su diseño con superficies reflectantes mejora la eficiencia, logrando una desinfección completa con menor tiempo de exposición.