Dos caminos a partir de la misma base
La presoterapia sola trabaja sobre el sistema circulatorio y linfático: excelente para piernas cansadas, retención y sensación de pesadez. A partir de ahí, los equipos 2 en 1 añaden una de estas dos capas, y la elección depende de qué vendas en cabina.
Presión + termoterapia
El calor por infrarrojos dilata el tejido y mejora la respuesta a la presión. Es lo que convierte una sesión de drenaje en un tratamiento de remodelación corporal, y lo que más notan los clientes que vienen buscando resultados sobre grasa localizada y celulitis. Suele venir en formato de manta térmica o de botas calefactadas.
Presión + electroestimulación
Los electrodos provocan contracción muscular controlada, lo que se conoce como gimnasia pasiva. Aporta tono y reafirmación donde la presión sola no llega, y encaja muy bien en programas de recuperación y de vuelta a la actividad.
Revisa la ficha: en este catálogo conviven las dos configuraciones bajo la etiqueta «2 en 1». Cada producto indica si incorpora manta térmica o electrodos.
Qué mirar antes de comprar
- Cámaras por bota: más cámaras, barrido más progresivo y sensación más parecida al drenaje manual.
- Zonas cubiertas: comprueba si la segunda tecnología actúa solo en las botas o también en la faja abdominal y los brazos.
- Regulación independiente: presión, temperatura e intensidad deben ajustarse por separado.
- Accesorios incluidos: botas, faja y, en algunos modelos, mangas de brazo.
- Nivel de ruido: importa más de lo que parece si la cabina comparte pared con la zona de tratamiento manual.
Preguntas frecuentes
¿Se puede usar solo la presión?
Sí. La segunda función es independiente y puedes desactivarla para trabajar drenaje puro.
¿Cuánto dura la sesión?
Entre 30 y 40 minutos es lo habitual. Con calor conviene no alargar en exceso.
¿Sirve para uso doméstico?
Hay modelos portátiles perfectamente utilizables en casa, aunque el catálogo está orientado a uso profesional y continuado. Consúltanos según tu caso.
¿Qué mantenimiento necesita?
Limpieza de las botas y la faja tras cada uso, revisión de las conexiones de aire y de las cremalleras, que son la pieza que más se resiente con el volumen de sesiones.