Mitos sobre el bronceado con DHA y los aceleradores de bronceado.
Qué es la dihidroxiacetona, cómo actúa sobre la piel, en qué se diferencian los autobronceadores de los aceleradores de bronceado y qué hábitos ayudan a que el resultado sea más uniforme y duradero. Sin promesas exageradas, con la información que necesitas para elegir bien.
Con la subida de las temperaturas vuelve el interés por el bronceado. Una de las formas más rápidas de conseguir un tono dorado es usar autobronceadores, lociones que contienen ingredientes específicos para generar color sin exposición solar. El protagonista en la mayoría de estos productos es la dihidroxiacetona (DHA), presentada habitualmente en el etiquetado cosmético como derivada de la caña de azúcar. En paralelo existen los aceleradores de bronceado, una categoría distinta pensada para potenciar el bronceado natural en cabina UVA o al aire libre. Vamos a aclarar las diferencias y a desmontar algunas confusiones habituales.
Cómo actúa realmente la DHA sobre la piel.
Para entender por qué algunos mitos no se sostienen, conviene tener claro qué hace exactamente la DHA cuando se aplica. La DHA es una molécula que reacciona químicamente con los aminoácidos presentes en las proteínas de queratina del estrato córneo, es decir, la capa más superficial de la piel formada por células ya muertas. Esa reacción —similar a la reacción de Maillard que da color a los alimentos al cocinarlos— genera pigmentos oscuros llamados melanoidinas, responsables del tono bronceado característico.
Lo importante de este mecanismo: el color no procede de la melanina del cuerpo, sino de una reacción química local en la superficie de la piel. Por eso el efecto desaparece a medida que las células del estrato córneo se renuevan de forma natural, normalmente entre 5 y 10 días.
Dos mitos frecuentes sobre la DHA.
"Los autobronceadores tiñen la piel como una pintura"
La DHA no se comporta como un tinte ni como una capa de pintura depositada sobre la piel. Lo que produce el color es una reacción química con los aminoácidos de la queratina del estrato córneo: por oxidación se forman melanoidinas, pigmentos oscuros que se quedan en esas células superficiales.
Algunas lociones, sobre todo de aplicación profesional, sí incorporan un pigmento de guía (una "tinta") que ayuda al técnico a ver dónde ha aplicado el producto durante la sesión. Ese pigmento auxiliar es soluble en agua y desaparece con la primera ducha, mientras que el color real generado por la DHA se mantiene durante varios días.
"Puedes elegir el tono exacto del bronceado"
Aunque muchas marcas hablan de "tonos" (claro, medio, oscuro), el tono final depende sobre todo del fototipo de cada persona. Lo que sí varía entre productos es la concentración de DHA: a mayor porcentaje, más intenso será el color resultante, pero siempre limitado por el tipo de piel del usuario.
Por eso un mismo producto puede dejar un acabado diferente en dos personas. La elección del producto y de la concentración es importante, pero la piel marca el resultado final más que la etiqueta del frasco.
Cuatro puntos para una aplicación uniforme.
El uso de un autobronceador no es complicado, pero el resultado depende mucho de la técnica. Estas son las pautas básicas:
Hacer una exfoliación previa, especialmente en codos, rodillas, talones y nudillos, ayuda a evitar manchas oscuras en zonas con piel más seca o gruesa.
Si la aplicación no es homogénea, el bronceado tampoco lo será. Conviene trabajar por zonas y revisar bien los bordes.
Existen guantes pensados para repartir el producto de forma uniforme y evitar que las palmas de las manos se tiñan de marrón.
El color empieza a aparecer entre 3 y 4 horas después de aplicar la loción y alcanza su intensidad máxima al día siguiente. Es recomendable no ducharse durante esas primeras horas para que la reacción se complete.
Aceleradores de bronceado: qué son y qué no son.
Conviene no confundir los autobronceadores con los aceleradores de bronceado. Los primeros generan color sin sol; los segundos están pensados para potenciar el bronceado natural cuando la piel sí se expone a la luz UVA, ya sea en cabina o al aire libre. Dentro de los aceleradores hay dos grandes familias:
Intensificadores
Su función principal es aportar a la piel los nutrientes e hidratación que favorecen un buen acabado del bronceado natural. No añaden pigmentos artificiales: trabajan únicamente sobre las condiciones de la piel para que el bronceado generado por la propia melanina se vea más uniforme y se mantenga mejor.
Bronceadores
Además de hidratar, incorporan ingredientes que aceleran y prolongan el bronceado, normalmente DHA, eritrulosa o componentes de origen vegetal como cáscara de nuez negra, aceite de zanahoria o caramelo. Combinan el efecto sobre la melanina natural con un aporte de color por reacción química o pigmentación natural.
Estos productos pueden usarse tanto en sesiones de cabina UVA como al aire libre. Un punto importante: los aceleradores no contienen filtro solar, por lo que cuando se usan al sol es necesario combinarlos con un protector solar adecuado al fototipo y al tiempo de exposición. El orden de aplicación entre protector y acelerador no condiciona el resultado del bronceado.
Hidratación: el factor que más se descuida.
Un detalle que muchas veces se pasa por alto: la piel seca refleja la luz de forma irregular, lo que se traduce en un bronceado menos uniforme. Mantener la piel bien hidratada antes, durante y después de la exposición ayuda a que el color se vea más homogéneo y a que se mantenga durante más tiempo.
Lo mismo aplica a los autobronceadores: una piel hidratada y previamente exfoliada absorbe el producto de manera más regular, lo que reduce el riesgo de manchas y mejora el acabado.
Advertencia obligatoria sobre aparatos de bronceado UV. Los rayos de los aparatos de bronceado UV pueden afectar a la piel y a los ojos. Estos efectos dependen de la naturaleza y de la intensidad de los rayos, así como de la sensibilidad de la piel de las personas.
Sobre el fototipo 1. Las personas con fototipo 1 —que combina cabello rojo o rubio muy claro con pecas o ausencia de pigmentación, piel blanca que nunca se ha bronceado y ojos azules— no deben utilizar aparatos de bronceado ni exponerse al sol natural, dado el alto riesgo de daños cutáneos.
Nota sobre el contenido. Este artículo tiene carácter informativo y divulgativo. No constituye consejo médico ni dermatológico. Para cuestiones de salud cutánea, fototipo, alergias a componentes cosméticos o protocolos profesionales en cabina, conviene consultar con un profesional sanitario o dermatólogo. La protección solar y el uso responsable de aparatos de bronceado son responsabilidad del usuario y del centro profesional.
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