Uso profesional y mantenimiento básico
El equipo debe colocarse sobre una superficie estable, con espacio alrededor para favorecer la ventilación. No debe cubrirse durante el funcionamiento y conviene evitar entornos con humedad elevada, salpicaduras, vibraciones, inclinación, campos magnéticos intensos o presencia de gases corrosivos.
Tras cada servicio, el mango y la zona de contacto deben limpiarse cuidadosamente para el siguiente uso. Si el equipo no se ha utilizado durante un periodo prolongado, debe revisarse antes de volver a ponerlo en marcha. No se deben abrir ni modificar sus componentes internos; cualquier incidencia debe ser atendida por personal técnico cualificado.
Precauciones de uso: utilizar únicamente por profesionales formados. Trabajar siempre con la piel húmeda, sin presionar ni raspar con fuerza y sin dejar la espátula fija sobre la misma zona. No utilizar en personas con marcapasos o implantes metálicos, embarazo, lactancia, epilepsia, hipertensión, cardiopatía grave, diabetes, tumores, enfermedades tiroideas, heridas abiertas, inflamación severa, eczema, dermatitis, telangiectasias o rosácea. Evitar su uso tras procedimientos estéticos recientes como inyecciones de toxina botulínica, rellenos, láser, peelings químicos o cirugía plástica reciente.