Limpieza y conservación
Después de cada uso, limpie y seque las piedras antes de guardarlas. Pueden limpiarse en el calentador con agua a unos 65 °C durante 15 minutos y secarse con una toalla limpia.
Como alternativa, enjuáguelas con agua fría, lave los restos de aceite, crema o loción con jabón desinfectante y agua caliente, vuelva a aclararlas y séquelas con un paño sin pelusa. Mantenga las piedras fuera del alcance de los niños.
Uso responsable: no utilizar con niños ni con personas con sensibilidad reducida a las temperaturas elevadas. No aplicar sobre zonas con lesiones, irritaciones, contusiones o inflamación. En caso de embarazo, afecciones de salud o tratamientos para el dolor, consulte previamente con un profesional sanitario.