Desincrustación
La fase negativa facilita la emulsión del sebo y la eliminación de impurezas. Es ideal en pieles grasas o con puntos negros, preparando el rostro para la extracción y reduciendo el esfuerzo manual. El uso de cabezales de rodillo permite cubrir áreas amplias con pases uniformes.
Iontoforesis
Con la fase positiva se impulsa la introducción de principios activos hidrosolubles, mejorando la eficacia de sueros y geles específicos. Esta etapa ayuda a que el tratamiento posterior sea más aprovechable, aportando una sensación de piel más fresca y suave.
Confort de uso
El equipo incorpora una pantalla clara, botones de acceso rápido y electrodos ligeros con empuñadura cómoda. Los cabezales tipo bola facilitan el trabajo en contornos y zonas delicadas como comisuras o aletas nasales, logrando pases controlados y suaves.
Seguridad y mantenimiento
La corriente continua controlada y el temporizador ayudan a trabajar con seguridad. Su carcasa compacta se limpia con facilidad y los electrodos metálicos se desinfectan rápidamente entre clientes. Está respaldado por certificación CE y garantía de 1 año para mayor tranquilidad.
En resumen, este equipo galvánico para limpiezas faciales aporta resultados consistentes, una operativa intuitiva y una gran adaptación a protocolos de centros de estética, desde higienes profundas hasta rutinas antiedad que requieren máxima absorción de activos. Una inversión sólida para fidelizar clientes y elevar el nivel de tus tratamientos.