Rendimiento
El vaporizador facial produce una nube de vapor constante que abre los poros y reblandece las impurezas, facilitando la extracción y la limpieza profunda.
La acción del ozono aporta efecto purificante y desodorizante, ayuda a reducir el exceso de sebo y mejora el aspecto de pieles con tendencia acneica.
Al activar la microcirculación, la piel queda más receptiva a mascarillas y cosméticos, aumentando su eficacia.
Comodidad de uso
El brazo con cabezal giratorio permite dirigir el flujo de manera precisa sin mover al cliente.
El temporizador evita sobreexposiciones y te libera de estar pendiente del reloj: selecciona el tiempo y concéntrate en el resto del protocolo.
La altura regulable y la base con ruedas facilitan el trabajo en cabinas pequeñas, pasando de una camilla a otra con rapidez.
Calidad y diseño
Su carcasa metálica lacada resiste golpes y limpieza intensiva, manteniendo un aspecto impecable con el paso del tiempo.
Los mandos son intuitivos y el vaso de agua es visible para recargar a tiempo, algo esencial en sesiones continuas.
Es un equipo pensado para uso diario en estética profesional, con un acabado limpio que encaja en cualquier cabina.
Mantenimiento y cuidado
Para conservar un vapor puro y prolongar la vida del aparato, se recomienda usar agua destilada, vaciar el depósito al finalizar la jornada y realizar una limpieza periódica del vaso.
Un mantenimiento sencillo evita cal y asegura un rendimiento estable sesión tras sesión.