El Weelko está diseñado para mejorar cada paso del tratamiento facial.
Aporta una sensación de limpieza profunda y prepara la piel para mascarillas, extracciones y aparatología posterior.
Además, el ozono ejerce un efecto higienizante que contribuye a mantener la piel en mejores condiciones durante la sesión.
Rendimiento
Su depósito de 0,7 L ofrece una autonomía adecuada para varias aplicaciones consecutivas, ideal en agendas con alta rotación.
El cabezal giratorio permite cubrir todo el óvalo facial sin mover a la persona, lo que agiliza el trabajo y mantiene una proyección constante del vapor donde se necesita.
Comodidad de uso
La altura regulable y el brazo orientable se adaptan a camillas y sillones.
La base con ruedas ofrece un desplazamiento suave entre cabinas y una gran estabilidad durante la aplicación.
Los mandos están bien situados para un control rápido, por lo que el profesional mantiene el foco en el tratamiento y en el confort del cliente.
Mantenimiento y seguridad
El equipo está pensado para un cuidado sencillo: vaciado rápido del depósito y limpieza regular con agua destilada para alargar la vida útil.
Su estructura cerrada protege los componentes y favorece un uso diario fiable.
Al trabajar con vapor y ozono, se recomienda seguir las pautas habituales de estética profesional y evitar su uso en pieles con contraindicaciones conocidas.
Diferencias que marcan la compra
Frente a otros vaporizadores faciales, este modelo ofrece una combinación equilibrada de movilidad, autonomía y precisión del chorro.
El giro total del cabezal, el depósito amplio y la base estable con cinco ruedas lo convierten en una solución práctica para centros de belleza y spa que buscan resultados constantes y una experiencia cuidada para el cliente.